Tragedia lleva a reforzar la seguridad en la UASD, pero sexo en el campus no es nuevo
La muerte de un miembro de la seguridad de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), a manos de un estudiante el pasado 17 de octubre, no solo obligó a la academia a anunciar que rediseñará por completo su estrategia de protección interna, sino que reactivó las alarmas sobre la recurrencia de comportamientos sexuales inapropiados en la academia.
Las autoridades sostienen que el ataque habría tenido como origen un incidente ocurrido la noche anterior, cuando el agresor fue sorprendido en un supuesto acto sexual dentro del campus.
La víctima, Lyedgers Encarnación Peña, murió en el hospital. El agresor, Alexander Jiménez Galván, de 35 años y estudiante de Derecho, cumple tres meses de prisión preventiva.
La UASD ha sido escenario, desde hace años, de episodios que involucran a estudiantes y docentes en situaciones sexualmente comprometedoras, tanto en la sede central como en recintos regionales.
En febrero de 2025, cuatro jóvenes quedaron expuestos tras difundirse un video, donde se les acusaba de practicar un supuesto acto sexual en los baños del viejo edificio Julio Ravelo de la Fuente, ya clausurado.










